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lunes, 10 de septiembre de 2012

Maroon 5 en Ferro: sobreexpuestos y felices



Horas antes del recital, los fanáticos de la banda norteamericana Maroon 5 ya se encontraban haciendo fila para ingresar a la Cancha Auxiliar Ferrocarril Oeste donde se desarrollaría  un show impecable que, entre los artistas teloneros y la banda principal, se extendió por  más de cuatro horas a puro ritmo.

Las puertas del estadio abrieron para los fans en diversos horarios en base a la ubicación que indicaban las entradas: quienes compraron su ingreso por campo, pudieron acceder al estadio a partir de las 18hs, mientras que los abonados a campo vip y platea comenzaron a entrar cerca de las 19hs.

Mucho se especuló entre los fans sobre quién iba a participar como telonero en este show. Se sabía que durante el tour sudamericano quien acompañó a Maroon 5 fue Javier  Colón (ganador del concurso The voice,  donde  el vocalista Adam Levine participó como jurado), pero nada se sabía sobre qué artista local participaría.

Mientras los fans continuaban ingresando y se acomodaban en sus respectivas ubicaciones, a las 18:30 comenzó el show de “Déborah del Corral”. Casi de improvisto la banda de la modelo comenzó a interpretar sus canciones, tratando de entretener a una audiencia que solo esperaba por Maroon5. Incluso, en uno de los intervalos, recibió un pequeño abucheo al cual respondió llamando “agretas” a los fanáticos, que finalmente la despidieron entre aplausos para recibir al siguiente artista.

A partir de las 19:30 quien tomó la posta en el escenario fue Javier Colón, quien para muchos de los presentes resultaba desconocido ya que se sumó al ámbito musical hace muy poco tiempo, tras ganar en la versión estadounidense de The Voice. En su caso, es destacable el nivel de interacción que mantuvo con el público, utilizando al máximo su capacidad para hablar no solo en inglés sino también en un español bastante fluido (el joven tiene origen dominicano y puertorriqueño, pero creció en Estados Unidos).

Se presentó ante el público e interpretó temas propios y algunos covers; entre ellos “Time after time”, el tema con el que audicionó para The voice, el ya clásico de Adele “Someone like you”, y cerró con “Fix you” de la banda británica Coldplay.

Mientras el equipo técnico realizaba los últimos retoques sobre el escenario, la platea se llenaba y el público demostraba su nerviosismo. Ya pasadas las 20:30, quienes hacía tiempo que estaban entre la multitud vieron afectada su salud y el equipo de prevención debió retirar a varias personas para atenderlas y solucionar las descompensaciones que generó el calor de ese día primaveral.

En las pantallas laterales se repetían una y otra vez los videos con el plan de evacuación en caso de emergencias y, quizás por error, un contador de Coca-Cola marcó que faltaban 10 minutos para comenzar. La audiencia estalló en gritos y aplausos.

Durante el día Maroon 5 se había instalado en Twitter como Trending Topic, mostrando todo tipo de especulaciones sobre cómo iba a ser el show en Buenos Aires. Durante la noche, la anteúltima fecha de su tour sudamericano comenzaba puntual a las 21, bajo una de las lunas más grandes del año.

Un teléfono sonó 4 veces, mientras el público saltaba y gritaba. Ya todos sabían lo que se venía, y tal como se esperaba los integrantes de Maroon 5 ingresaron al escenario, completamente vestidos de blanco, para interpretar Payphone. El primer single de su nuevo álbum, “Overexposed”, generó una oleada de flashes en todos los sectores del estadio. La voz de Adam Levine se abrió paso entre los gritos y el público coreó cada palabra de la canción.

Si bien el audio se escuchaba correctamente en todas partes (no solo en Ferro, sino también en sus alrededores), esta canción permitió regular el sonido de los micrófonos de Levine y el tecladista PJ Morton que en un principio se tapaban mutuamente. Una vez solucionado este inconveniente, que pasó desapercibido para la mayoría de los fans, el show continuó sin ningún tipo de problemas.

En la semana en que  Michael Jackson hubiera cumplido 54, uno de los covers interpretados como puente entre canciones fue el clásico del rey del pop “Don´t stop ´till you get enough”, donde Adam Levine  mostró gran parte de su carisma y habilidad para animar a la audiencia a través del baile.

Desde los edificios que rodean al micro estadio, los vecinos miraban el show y a través de las sombras se podía distinguir cómo bailaban o saludaban a quienes desde abajo los miraban, probablemente con envidia. La potencia del show desbordaba los límites de Ferro de todas las maneras posibles: para quienes no pudieron asistir, o no vivían en algún departamento cercano, la empresa Coca-Cola realizó una transmisión on-line, que incluyó entrevistas con la banda como contenido exclusivo para quienes se unieran al streaming.

Antes del tercer tema, “Sunday Morning”, la banda californiana se presento ante la audiencia y le agradeció por asistir. Este fue el segundo recital que dio Maroon 5 en Argentina desde sus inicios; la banda no tocaba en nuestro país desde noviembre de 2008, cuando llenaron el Estadio Luna Park, al presentar sus primeros dos álbums “Songs about Jane”  y  “It won´t be son before long”.

En esta oportunidad, el show se diferenció no solo por las cosas obvias como el playlist o la ubicación, sino que el público se asombró al notar que el bajista Mickey Madden estaba ausente (según se dijo en las redes sociales, por un compromiso personal) y tuvo que ser reemplazado por Sam Farrar.

La noche avanzó entre canciones nuevas y viejas, tanto para los temas originales de Maroon 5 como para los covers que interpretaron; el público acompañaba animado las letras de temas como “The Bed's Too Big Without You” de la banda The Police, “Don't You Want Me” de The Human League o “Sexy back” de Justin Timberlake..

Entre los covers, el caso más destacado  fue el de “Seven Nation Army” que dio comienzo al encore cuando la banda invirtió algunos roles. Así fue que Adam Levine quedó a cargo de la batería mientras que el guitarrista James Valentine cantaba el famoso tema de la banda The White Stripes, animando a la audiencia que se encontraba en campo para que iniciaran un pogo.

Después del descontrol, llegó uno de los temas más románticos de la banda: “She will be loved”, pero eso no significó que el ánimo de los presentes mermara, sino todo lo contrario. Incentivada por el vocalista, la audiencia femenina se convirtió en el mayor coro de la noche acompañando palabra por palabra al tema que en 2004 se convirtió en el segundo hit de la banda.

Tras una hora y media de show en el que interpretaron 21 canciones, Maroon 5 cerró el espectáculo con el single “Moves like Jagger”. Ante lo rítmico de la canción, la respuesta fue clara: todo el estadio bailó hasta que la banda se despidió del escenario.

Aunque quienes conocían los playlist utilizados en el tour sudamericano sabían que ese era el último tema, tomó más de 10 minutos que el público comenzara a dispersarse. Todos esperaban un poco más, y en algunos casos hasta se especulaba con que la banda aparecería con la bandera argentina, como suelen hacer los artistas internacionales. Pero no. Este no era el típico show, pero si era un espectáculo destacable.